La transformación digital en salud ha avanzado a una velocidad sin precedentes. Historias clínicas electrónicas, apps de monitoreo, agendamientos, sistemas de apoyo clínico y plataformas de telemedicina prometen eficiencia, accesibilidad y mejores resultados. Sin embargo, existe una verdad incómoda: crear tecnología sanitaria sin una estrategia sólida de experiencia de usuario (UX) no es solo un error de producto, es un riesgo clínico, operativo y reputacional.
Hoy, ignorar UX en salud es una forma de irresponsabilidad empresarial.
Mala usabilidad = abandono, desconfianza y pérdida económica
El impacto no se limita al entorno hospitalario.
- El 96% de los usuarios considera clave la facilidad de uso
- 69% ha abandonado una app por ser difícil de usar.
En salud digital, este abandono puede significar:
- Falta de adherencia terapéutica
- Menor seguimiento de enfermedades crónicas
- Pérdida de continuidad del cuidado
Un estudio citado por el Journal of Medical Internet Research indica que 40% de los usuarios abandona las apps de salud en la primera semana debido a diseños confusos o abrumadores.
Esto transforma un problema de diseño en un problema sanitario.