El gran error de las empresas: confundir velocidad con avance
Uno de los errores más frecuentes que vemos en empresas y startups de salud es la obsesión por “salir rápido”. Se promete una página web, una aplicación o una plataforma en plazos muy acotados, con el argumento de que “después se puede mejorar”.
El problema es que, en salud, lo rápido muchas veces se paga caro.
El proceso suele verse así:
- Se recopilan requerimientos en bruto.
- se listan funcionalidades/requerimientos técnicos.
- Se traspasan directamente a planificación y desarrollo.
- Se asume que los flujos “se resolverán en el camino”.
A simple vista, parece eficiencia. En la práctica, es postergar las decisiones difíciles.
Cuando la complejidad aparece tarde (y nadie la presupuestó)
El verdadero problema aparece cuando el sistema ya está construido, o muy avanzado, y recién entonces se intenta entender cómo debería funcionar realmente.
Es en ese momento cuando surgen las preguntas que debieron hacerse al inicio:
- ¿Quién usa esto y en qué momento?
- ¿qué pasa cuando hay estrés, interrupciones o urgencia?
- ¿qué información es realmente crítica y cuál es ruido?
Descubrir la complejidad del sistema en el camino genera:
- Sobretrabajo
perdidas economicas
- Rediseños tardíos
- Ajustes apresurados
- Frustración en los equipos
soluciones costosas, riesgosas y poco eficientes
- Y plataformas que “funcionan”, pero no convencen a nadie
La complejidad del sistema se descubre en el camino, cuando debió haberse entendido al inicio. Diseñar sin UX no acelera el proyecto, solo posterga el problema.
Salud no es un solo usuario (y aquí muchas soluciones fallan)
El verdadero problema aparece cuando el sistema ya está construido, o muy avanzado, y recién entonces se intenta entender cómo debería funcionar realmente.
Es en ese momento cuando surgen las preguntas que debieron hacerse al inicio:
- ¿Quién usa esto y en qué momento?
- ¿qué pasa cuando hay estrés, interrupciones o urgencia?
- ¿qué información es realmente crítica y cuál es ruido?
Descubrir la complejidad del sistema en el camino genera:
- Sobretrabajo
perdidas economicas
- Rediseños tardíos
- Ajustes apresurados
- Frustración en los equipos
soluciones costosas, riesgosas y poco eficientes
- Y plataformas que “funcionan”, pero no convencen a nadie
La complejidad del sistema se descubre en el camino, cuando debió haberse entendido al inicio. Diseñar sin UX no acelera el proyecto, solo posterga el problema.